

Programa primeros 1,000 Días
Un sobre diario, un mejor comienzo para toda la vida.

El problema no empieza
cuando el niño pierde peso
La desnutrición puede iniciar desde el embarazo, cuando la madre llega con reservas limitadas o no cubre sus requerimientos durante la gestación y lactancia
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Deficiencias maternas se trasladan al inicio de vida del niño.
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La primera infancia exige continuidad, no respuestas aisladas.
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La prevención reduce la necesidad de recuperación
NO esperemos a tratar la desnutrición, EVITÉMOSLA!!!
La ventana de oportunidad: embarazo, lactancia y primera infancia.
Los primeros 1,000 días concentran decisiones biológicas críticas para crecimiento, inmunidad, desarrollo cognitivo y programación metabólica.
Embarazo y lactancia son una sola etapa estratégica.
“Cuando la madre inicia el embarazo con deficiencias nutricionales o no logra cubrir sus requerimientos durante la gestación y la lactancia, el riesgo nutricional puede trasladarse a los primeros meses de vida del niño.”


NUTR3S® Embarazo y Lactancia
Nutrición completa para el embarazo y lactancia
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Su objetivo es Complementar la alimentación de mujeres embarzadas y en lactancia en contextos de vulnerabilidad nutricional
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Apoyo ante requerimientos incrementados.
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Continuidad durante gestación y lactancia.
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Enfoque preventivo antes del deterioro infantil
Diseñados para fácil implementación nutricional
Porción Individual: Facilita control de entregas y consumo
Listo para consumir: No requiere cocina, agua ni preparación compleja.
Logística simple: Adecuado para rutas comunitarias, escuelas o centros de atención.
Medición posible: Permite registrar cobertura, adherencia y continuidad.

1
Identificar
Comunidades y beneficiarios prioritarios
2
Entregas
Porciones individuales por esquema definido
3
Acompañar
Educación alimentaria y seguimiento básico
4
Medir
Cobertura, adherencia, aceptación e indicadores acordados.
Piloto sugerido: 6 meses
Una oportunidad para ir más allá de la entrega tradicional de despensas y generar un impacto nutricional real y medible.
Un piloto de 6 meses permite implementar una intervención nutricional dirigida, evaluar su aceptación, adherencia, logística y permanencia, y principalmente medir resultados e impacto en la población beneficiaria antes de escalar el modelo a nivel regional o estatal.